Sabrosas y muy saludables: diez hierbas aromáticas que no deben faltar en tu cocina

Sabrosas y muy saludables: diez hierbas aromáticas que no deben faltar en tu cocina

En las dietas actuales prescindimos de los productos naturales y abusamos de contenidos artificiales, precocinados y de dudosa calidad. La alimentación es un aspecto básico para gozar de una vida saludable a cualquier edad.

Las hierbas aromáticas son un producto que hemos dejado a un lado. Sin embargo, además de aportar personalidad a nuestros platos, también tienen plausibles beneficios para nuestro organismo.

Su variedad de sabores y beneficios es considerablemente elevada. Pueden ser un buen complemento en nuestra alimentación, distinguir nuestra cocina y permitirnos gozar de unos hábitos más saludables.

Las hierbas aromáticas aportan un rasgo distintivo a la comida y numerosos beneficios a nuestra salud

Normalmente, las especias y plantas aromáticasse pueden adquirir en supermercados, pero suelen comercializarse secas y deshidratadas, por lo que pierden parte de sus beneficios y cualidades. Por estos motivos, es mejor consumirlas cuando aún están frescas.

Desde Alma, Corazón y Vida hemos creado un listado con diez hierbas aromáticas imprescindibles, sus beneficios y algún consejo para su consumo y cultivo.

Menta

Esta hierba, quizá la más conocida y a su vez la menos utilizada, tiene una larga serie de beneficios para nuestro cuerpo: desde mejorar problemas estomacales, hasta evitar la congestión nasal y el catarro.

Su aroma es muy característico y habitualmente se consume mediante infusiones, pero también puede acompañar la ensalada o, incluso aunque no sea tan saludable, puede usarse como capricho de vez en cuando al tomar un mojito.

Su cultivo es muy sencillo, pues puede plantarse en cualquier época del año, aunque conviene tener especial cuidado porque su voracidad podría acabar con el resto de cultivos. Debe tenerse controlada y mejor plantarla en maceta que en campo abierto.

Orégano

Muy habitual en la cocina italiana y con un sabor que dará mucha personalidad a los platos. Aunque menos que el perejil, es una importante fuente de fitomenadiona, sustancia necesaria para la coagulación de la sangre. También tiene propiedades antibacterianas y antioxidantes.

El cebollino tiene un sabor más suave y aromático que el de la cebolla

El orégano es la pareja perfecta para el tomate(salsas, ensaldas, guisos…) Pero una opción no tan habitual, y que puede dar un toque diferente a nuestros platos, consiste en introducir una ramita en una botella de aceite para que adquiera su característico sabor y aroma.

Suele consumirse seca, pues en cualquier tienda lo venden así, pero cultivar esta aromática planta carece de dificultad. Nos será suficiente con una maceta, sol, tierra que drene bien el agua y sol.

Cebollino

Pertenece la familia de las alióideas, al igual que la cebolla y el ajo. A diferencia de su hermana mayor, en esta planta no es recomendable comer su bulbo ya que tiene un sabor muy fuerte. Su principal característica es su bajo contenido calórico. También tiene una gran cantidad de fibra, propiedades antioxidantes y vitamina A y C. Puede ser utilizada como método para luchar contra el colesterol.

En el cebollino se consumen sus hojas y tienen un sabor similar al de la cebolla pero mucho más suave y aromático, por lo que puede decirse que es más refinado. Es muy utilizado para aromatizar salsas y quesos, pero también se consume a la plancha o, incluso, se pocha y se añade a tortillas, caldos y cremas.

El mejor momento para ser cultivado es el final del verano o el comienzo de la primavera. Funciona bien en maceta, necesita luz, mucha agua y no tolera bien el exceso de frío.

Albahaca

Junto al orégano, muy utilizada en la cocina tradicional italiana. Sus principales beneficios son la función regulatoria del sistema digestivo y labor contra el malestar estomacal, así como ventajas sudantes y cierto control del mareo y vértigo.

El tomillo es habitual consumirlo en infusiones, pero también pueden añadirse a los guisos

Pizzas, pastas, salsas de tomate, ensaladas…Con tomate siempre queda bien, pero no hay que olvidar que la albahaca es el ingrediente principal de la salsa pesto.

Su cultivo es realmente fácil, ya que no necesita nada más que luz solar y ser regada.

Tomillo

¿Dolores estomacales o de cabeza? El tomillo es tu aliado. Más allá de las conocidas utilidades de esta herbácea, también sirve como calmante muscular y relajante cuando uno se encuentre nervioso o en tensión.

El tomillo es habitual beberlo en infusiones, pero también puede aportar un toque ‘alegre’ a nuestros tradicionales guisos (¿por qué no añadirlo a un potaje?), carnes al horno, arroces y sopas.

Hay que reconocer que su cultivo es más especial que el de otras plantas aromáticas, ya que no tolera el exceso de frío ni de humedad, pues se desarrolla mucho mejor en climas cálidos y secos. Conviene aprovechar los momentos más calurosos del año para cultivarlo y buscar un sitio en el que incida habitualmente el sol.

Perejil

“Rico y con fundamento”: ¿Quién no ha dicho esta frase imitando a Karlos Arguiñano? El perejil es diurético, antioxidante y hay quien dice que afrodisíaco… Es útil para prevenir la anemia, contiene mucha vitamina C y A y ayuda a que circule bien nuestra sangre.

El cultivo de laurel es más complicado, pues es un arbusto

El perejil es básico en la cocina mediterránea y hay pocos platos con los que no case: es el acompañante perfecto del ajo y se utiliza en carnes, pescados, guisos, platos horneados y a la plancha. La mejor forma para consumirlo es fresco y picado con un mortero.

Su plantación es sencilla, pero se necesita paciencia. Debe estar rodeado de tierra húmeda pero no encharcada, por lo que conviene regarse cada poco tiempo y en pequeñas dosis. Es resistente a diferentes temperaturas.

Laurel

De hoja más grande, el laurel pertenece a la familia de las lauráceas y nos aportan numerosos beneficios en campos tan dispares como el sistema digestivo o el respiratorio. Se utiliza para eliminar líquidos, fortalecer nuestro cabello y como antiinflamatorio.

Suele tomarse en infusión, aunque también es un recurso muy útil en la cocina. Su aportación es provechosa en guisos, cocciones y numerosas conservas como el marinado, escabeche o vinagre.

Su cultivo es más complicado, ya que es un arbusto. Necesita un mayor espacio, así que lo ideal es hacerlo en un jardín. No necesita apenas cuidado, pero conviene vigilar las heladas, porque pueden acabar con él.

Romero

También muy empleado en el Mediterráneo. Al igual que el resto de plantas de su familia, tiene importantes funciones antioxidantes, digestivas y respiratorias. También ayuda a controlar la menstruación y la retención de líquidos.

El comino da un toque exótico a nuestros platos, ya que es habitual de la cocina árabe

El romero, debido a sus elevadas propiedades aromáticas, suele utilizarse para aromatizar las comidas, pero en pequeñas cantidades. Con carnes a la parrilla y verduras a la plancha da un toque exquisito. También puede aprovecharse para aromatizar el aceite.

A la hora de su cultivo, los consejos son similares a los del laurel. Su peor enemigo es el frío.

Comino

Tiene propiedades digestivas, especialmente para evitar las flatulencias y ventajas en el control de la diabetes. Pero, quizá, su aspecto más curioso es sus beneficios en la higiene bucodental, al tener propiedades antimicrobianas y ayudar a evitar el mal aliento.

Esta planta aromática es muy habitual en las dietas árabes y asiáticas. Suele utilizarse para guisar o asar carnes, así como guarnición en diferentes salsas (como el curry).

Su cultivo debe realizarse en primavera y en zonas resguardadas del viento, calurosas y muy luminosas. Su recolección llega con el comienzo del verano. Es necesario controlarla habitualmente, ya que es una plantación proclive a las plagas.

Cilantro

Es muy beneficioso para tratar problemas tan diversos como el insomnio, ansiedad o diarreas. Contiene hierro, fósforo y vitaminas A y C. Quizá sea la especia que más se usa alrededor del globo terráqueo, pues sus usos son casi infinitos: dulces, bollería, carne, adobo, verduras, hortalizas, embutido, incluso en licores.

A la hora de plantarlo hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones, pero no tiene demasiada complicación: con una maceta y tierra permeable, mejor un terreno calcáreo, debería ser suficiente. Conviene que reciba mucha luz y ser regada regularmente pero sin llegar a encharcar la tierra.

Share this post